Un chiste sin prejuicios
Esta es la historia de un tipo que se murió. Como no pudo entrar al reino de los cielos, lo enviaron para el infierno. Había infiernos en diferentes países. Fue al infierno de México y vio que había una fila bien larga y preguntó: ¿Qué le hace el demonio a uno en este infierno? Alguien le contestó: Primero, te ponen en una silla eléctrica hasta que te achicharras completo, luego te acuestan en una cama de clavos y por la tarde viene el demonio, te da unos cuantos latigazos y se va. El tipo le dijo, esto es muy fuerte y se fue para otro infierno. Llegó al infierno de República Dominicana y vio que había una fila bastante larga. Preguntó nuevamente a alguien; ¿Qué le hace el demonio a uno en este infierno? Otra persona le contestó; Primero, te ponen en una silla eléctrica hasta que te achicharras, luego te acuestan en una cama de clavos y por la tarde viene el demonio, te da unos cuantos latigazos y se va. El tipo dijo nuevamente, esto es muy fuerte y se fue para otro infierno. Después de esto llegó al infierno de Puerto Rico y vio que había una fila que era el triple de las que había visto en los otros dos infiernos. Se acerca calladito y le pregunta a uno de los que estaban al final de la fila; ¿Qué le hace el demonio a uno en este infierno? La persona le contestó; Primero, te ponen en una silla eléctrica hasta que te achicharras completo, luego te acuestan en una cama de clavos y por la tarde viene el demonio, te da unos cuantos latigazos y se va. El tipo que había ido a los otros infiernos le dice, en este infierno hacen lo mismo que en los infiernos de México y República Dominicana, pero, ¿por qué en éste la fila es el triple de la que hay en los de allá? El otro le responde; primero, la silla eléctrica está dañada, segundo, los clavos de la cama se los robaron y tercero, el demonio viene por la tarde firma y se va. Ha sido una experiencia bien enriquecedora trabajar con este weblog, aunque nos ha causado mucho trabajo, aprendimos algo nuevo que nos sirve como crecimiento profesional. Les deseo suerte a todos.
lunes, 7 de mayo de 2007
domingo, 6 de mayo de 2007
Cómo mantenernos saludables
La buena salud es esencial para disfrutar de la vida. Más, si no ponemos de nuestra parte y seleccionamos un estilo de vida que nos permita colocar en una balanza todas las actividades que realizamos vamos a confrontar problemas para el disfrute de la misma. Sería bueno evaluar las siguientes recomendaciones para determinar si estamos actuando de manera correcta para lograr este propósito. Lo primero que debemos tener en cuenta es tener una buena alimentación. Comer no es lo mismo que alimentarse. Aprende cuáles son las claves para lograr una alimentación adecuada que permita mejorar tu salud y rendimiento. La alimentación es el hábito que más influye en la salud. En efecto, por medio de ella el organismo obtiene la energía que necesita para funcionar y los componentes para crecer y autorrepararse. Una alimentación adecuada evita y cura enfermedades, ayuda a la persona a verse y sentirse mejor, aumenta el rendimiento físico y mental. Alimentarse correctamente no es necesariamente seguir una larga lista de prohibiciones, y no tiene por qué ser una tarea tediosa o desagradable, sino todo lo contrario. A continuación veremos un resumen de las leyes que rigen una buena alimentación. Si te parece difícil adaptarte a todas ellas, te recomendamos que comiences por las que te parezcan más fáciles. Siempre es mejor hacer un poco que no hacer nada. Los alimentos que se consumen cada día deben ser suficientes para satisfacer las necesidades de nutrientes que el organismo necesita, en cuanto a energía y sustancias necesarias para el mantenimiento y crecimiento de órganos y tejidos. Los nutrientes insustituibles son aquellos que el organismo no puede sintetizar a partir de otros compuestos y por ende necesita que sean suministrados mediante la alimentación. Estos son: los aminoácidos esenciales, los ácidos grasos esenciales, las vitaminas y los minerales. Además necesitas agua, fibras vegetales e hidratos de carbono (de donde obtiene energía). Lo segundo que debemos tener en cuenta es el ejercicio. La actividad física es buena para la salud a cualquier edad. La mayoría de los adultos no necesitan consultar con su proveedor de atención médica antes de comenzar un programa de actividad física de intensidad moderada como el caminar. Aun cuando usted nunca haya sido muy activo, si comienza ahora una rutina de actividad física, puede mejorar su fuerza, resistencia y flexibilidad. Esto puede ayudarlo a vivir independiente por más tiempo y a reducir sus posibilidades de desarrollar la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiacas y el cáncer del colon. No importa la actividad que usted elija, siga los siguientes consejos para su protección:Pregúntele a su proveedor de atención médica cómo puede aumentar la cantidad de actividad física que usted hace sin correr peligro.
Tome suficiente tiempo para calentarse, enfriarse y estirarse, antes y después de su rutina de ejercicios.
Si siente dolor, pare lo que está haciendo.
Tome mucho líquido.
Si realiza sus ejercicios al aire libre, use ropa ligera en el verano y póngase varias capas de ropa en el invierno.
Póngase bloqueador solar, gafas de sol y un sombrero para protegerse del sol.
Use zapatos que le queden bien y que sean adecuados para la actividad que va a realizar.
Para comenzar, seleccione una actividad que a usted le guste. Empiece con metas pequeñas y específicas como “caminaré 10 minutos tres veces esta semana”. Poco a poco, aumente el tiempo y las veces por semana en que usted realiza alguna actividad física. Además de una buena alimentación y el ejercicio, el descanso adecuado es esencial para mantener la buena salud. Algunos enferman por el exceso de trabajo. Para los tales, el descanso y la tranquilidad son esenciales para la restauración de la salud. Hay modos de recreación que son altamente beneficiosos para la mente y el cuerpo. Una mente que tenga discernimiento y juicio encontrará medios abundantes para recrearse y distraerse en fuentes que son no solo inocentes sino instructivas. La recreación al aire libre, la contemplación de la obra de Dios en la naturaleza, será del mayor beneficio. También, se necesita dormir por lo menos ocho horas para que el cuerpo pueda recuperar la energía utilizada durante las actividades realizadas. Otra recomendación que debemos seguir es el consumo de suficiente agua. Estando sanos o enfermos, el agua pura es para nosotros una de las mas exquisitas bendiciones del cielo. Su empleo conveniente favorece la salud. Ingerida en cantidades suficientes, el agua suple las necesidades del organismo, y ayuda a la naturaleza a resistir a la enfermedad. Aplicada externamente, es uno de los medios más sencillos y eficaces para regularizar la circulación de la sangre. La higiene personal también es esencial para mantenernos saludables. Mantener nuestro cuerpo limpio nos ayuda a prevenir muchas enfermedades. Por último y no menos importante es el acercamiento que debemos tener con nuestro Señor. Muchos están sufriendo de enfermedades del alma mucho más que de afecciones del cuerpo, y no encontraran alivio hasta que vayan a Cristo, la fuente de vida. Entonces cesarán las quejas de cansancio, soledad, y descontento. No podemos cambiar nuestros corazones ni digerir nuestros pensamientos, impulsos y afectos. Pero si podemos escoger el servir a Dios; podásemos entregarle nuestra voluntad, y entonces él obrará en nosotros el querer y el hacer según su buena voluntad. Recibimos fuerza de lo alto para mantenernos firmes. Una vida pura y noble, de victoria sobre nuestros apetitos y pasiones, es posible para todo el que une su débil y vacilante voluntad a la omnipotente e invariable voluntad de Dios.
Los agentes naturales actúan para restablecer la salud. Pero lo que actúa por medio de estos agentes es el poder de Dios. Todo poder capaz de dar vida procede de él. Cuando alguien se repone de una enfermedad es Dios quien lo sana.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)