martes, 10 de abril de 2007

El valor de la evaluación del aprendizaje

Indudablemente el tema de la evaluación es hoy controvertido en su concepción socioeducativa, además es presencia y preocupación permanente en las acciones docentes de las escuelas y cada vez más lo es también de los gobiernos y de los sistemas educativos. La evaluación como tal tiene sus inicios en los procedimientos y conceptos de la evaluación del aprendizaje de principios del siglo XX, y a partir de los últimos 30 años se ha desarrollado como una disciplina social. Desde entonces se han desarrollado diversos modelos de evaluación del aprendizaje de los estudiantes. Para una mejor comprensión de la evolución conceptual se hace referencia a algunas de las definiciones más sobresalientes: En los diccionarios lexicológicos más actuales de la lengua castellana se encuentra que el verbo “evaluar” significa señalar el valor de una cosa; estimar, apreciar y calcular el valor de algo. Actualmente tiene una connotación educativa mucho más amplia” Estimar los conocimientos, las aptitudes y rendimiento de los alumnos”.
Centrando la atención en la evaluación de la enseñanza y el aprendizaje, una preocupación importante se ubica en la selección de las herramientas, las técnicas y los instrumentos más adecuados para llevar a cabo la tarea de evaluación en la etapa de la búsqueda de la información. Evaluamos para conocer, no evaluamos para calificar. La evaluación es una actividad natural mientras que la calificación es artificial y de mera conveniencia social, que solo por razones ideológicas, o de oportunidad burocrática o administrativa o por simple comodidad puede justificarse. Evaluamos en contextos naturales; examinamos en escenarios artificiales. El equilibrio entre extremos se puede conseguir convirtiendo el tiempo de clase en tiempos de aprendizaje, y a la evaluación en parte integrada en las tareas de aprendizaje. Evaluamos para conocer, con el fin fundamental de asegurar el progreso formativo de cuantos participan en el proceso educativo, principalmente de quienes aprenden y junto con ellos de quienes enseñan. En este procedimiento dialéctico, la evaluación se convierte en actividad continua de conocimiento. Queremos conocer y quienes con nosotros aprenden precisan conocer, necesitamos evaluar de forma educativa que es intención formativa. En esta dinámica la evaluación se convierte en actividad de aprendizaje estrechamente ligada a la práctica reflexiva y crítica actividad de la que todos salen beneficiados precisamente porque la evaluación es, debe ser, fuente de crecimiento e impulso para conocer.
Existen tres tipos de evaluación: evaluación diagnóstica, evaluación formativa y la evaluación sumativa. La evaluación diagnóstica se realiza por medio de una prueba que se le administra al estudiante al inicio del año escolar y se utiliza para auscultar sus conocimientos. La evaluación formativa se utiliza para medir su aprovechamiento académico y se lleva a cabo por medio de exámenes y técnicas de assessment. Evaluar formativa y continuamente es un modo de entender la enseñanza y el aprendizaje, no solo una forma de evaluar ni tan siquiera de desempeñar otras funciones meramente calificadoras o relacionadas con la evaluación. Ahí radica el saber y el saber hacer reflexivo del profesor que implica tomar las decisiones adecuadas en el momento oportuno en función de las necesidades del sujeto que aprende en virtud de los contextos en los que se da el aprendizaje., saber científico de especialidades y saber didáctico de decisión y de aplicación constituidos ambos de carácter propio y pertinente de la profesionalidad docente, constructiva y justa en la forma de actuar. Será un quehacer didáctico situado en un aula, trabajando con sujetos singulares, atención a la diversidad, referencia para la diversificación curricular con un contexto curricular de aula específico. Finalmente la evaluación sumativa se realiza posterior a la evaluación formativa.
De las pruebas que se utilizan para llevar a cabo la evaluación sumativa se encuentran las Pruebas Puertorriqueñas de Aprovechamiento Académico (PPAA), las cuales han sido tema de debate en los últimos días. Estas pruebas estandarizadas han sido criticadas a través de los años. Anteriormente se decía que las pruebas no se adaptaban a nuestros estudiantes ya que se redactaban fuera de Puerto Rico y la mayor parte del vocabulario que contenían no era pertinente para ellos. Actualmente, se discute sobre la validez de las mismas y se pone en duda si en realidad miden los estándares, las expectativas y las destrezas que se desarrollan en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Otro asunto que ha traído controversia sobre la administración de estas pruebas es el futuro de muchas escuelas en Puerto Rico. Si los estudiantes fracasan en las pruebas durante cinco años consecutivos se pierden fondos federales y se corre el riesgo que cierren escuelas.
Finalmente, la relevancia que han tomado estas pruebas ha logrado hacer cambios significativos en el Departamento de Educación. Las pruebas puertorriqueñas sustituyen la prueba de Habilidad General como uno de los requisitos para la otorgación de becas escolares y de igual forma se toma en consideración para otorgar viajes estudiantiles, entre otros beneficios.

12 comentarios:

Félix Morales dijo...

Dos momentos para llevar a cabo la evaluación del aprendizaje de las acciones formativas: Durante su desarrollo: En acciones formativas con una duración superior a las 15 ó 20 horas es conveniente hacer evaluaciones periódicas durante su desarrollo, por ejemplo, al terminar cada sesión, módulo o bloque temático, así como a su finalización. A su finalización: En las acciones formativas con una duración muy corta y/o con un contenido muy concreto, la evaluación, generalmente, se realiza a su finalización. Asimismo, los responsables del departamento de formación y/o formador suelen revisar y hacer un seguimiento del desarrollo de las mismas. Los Objetivos de la evaluacion del aprendizaje son Evaluando el aprendizaje se verifica si se han alcanzado los objetivos operativos y funcionales de la acción formativa. Se comprueba si las competencias han sido desarrolladas por los participantes y en qué medida. Este objetivo general se desglosa en una serie de objetivos específicos, distintos en función del momento en el que se lleve a cabo la evaluación: Durante el desarrollo de la acción formativa (Evaluación Formativa): Comprobar si se está produciendo el aprendizaje previsto en el plan de formación. Identificar deficiencias y posibles problemas que pueden surgir durante el transcurso de la acción formativa, con el fin de introducir las oportunas modificaciones. Identificar los obstáculos de los formandos con respecto a determinados temas y analizar como pueden ser solventados. Determinar si el énfasis se está poniendo en la consecución de los objetivos y/o en lograr la satisfacción de los asistentes. A la finalización de la acción formativa (Evaluación Sumativa): Determinar las cuotas de aprendizaje alcanzadas, en cada una de las competencias enseñadas, para cada uno de los asistentes. Detectar si se ha producido generalización o transferencia a competencias afines. Identificar puntos débiles o nuevas necesidades en los participantes. Planificar la transferencia de las competencias enseñadas al puesto de trabajo. Planificar el seguimiento de los participantes. Además, de los objetivos descritos, la evaluación del aprendizaje permiten examinar la idoneidad del diseño de la acción formativa en cuanto a: programa, métodos de formación y formador.

Por Felix Morales

Maria Porto dijo...

Yo me pregunto qué es evaluar, verdaderamente el maestro evalúa o simplemente asigna unos puntos de acuerdo a un sistema ya establecido. Evaluar para mí es algo más que dar una nota o un promedio.En la evaluación formal muchas veces no medimos aprendizajes que son más importantes para la vida de una persona, que simplemente vaciar una información aprendida en un examen. Es importante evaluar el aprendizaje, pero no solamente con exámenes que muchas veces lo que miden es pura memoria. El éxito o el fracaso de una persona no depende de cuánto sabe; sino de cómo puede lidiar con las adversidades que se le presentan y esto es lo que muchas veces dejamos pasar por alto en las escuelas. El objetivo principal del educador no debe ser medir el aprendizaje, debe ser buscar las causas del aprendizaje e identificar cómo nuestros estudiantes aprenden para que el proceso de enseñanza-aprendizaje sea más eficaz y mejor.

Maggie dijo...

En ocasiones nos resultan controversiales las evaluaciones. Nos quejamos de las pruebas, pero no podemos autoevaluarnos si efectivamente usamos las expectativas y estándares de nuestra materia como guía. Nos quejamos que nos vayan a evaluar pero en ocasiones es la única forma, de saber si realmente estoy trabajando bien, ya sea evaluándome yo o que alguien me evalúe. El desarrollo económico y social de Puerto Rico depende grandemente de la calidad y efectividad de nuestro sistema educativo. La educación se convierte así en uno de los servicios más importantes de nuestro gobierno. Es muy importante mejorar sustancialmente el sistema de educación pública tanto en sus aspectos operacionales como académicos. Ello implica lograr que provea excelencia académica mientras contribuye a generar, al propio tiempo, una cultura de paz.
El Departamento de Educación requerirá mucho más que buenas ideas; será imprescindible un salto cualitativo en la manera en que el gobierno y la sociedad puertorriqueña se enfocan en la educación pública de las próximas generaciones. En el DE se debe llevar a cabo el proyecto de integración y renovación social, de democratización y de desarrollo económico más importante de la Isla. En términos generales, el DE está bien encaminado a superar la crisis planteada por el mal manejo y la corrupción en el uso de fondos asignados a la educación de los niños y jóvenes. Ahora está en condiciones de ir más allá para plantearse una agenda de transformación educativa más abarcadora, continuar la reducción de la alta tasa de deserción escolar y de los incidentes violentos en las escuelas como metas prioritarias a corto plazo.
Este reto educativo incluye superar las metas impuestas por la legislación Federal “No Child Left Behind (NCLB)” que impone criterios estrictos de desempeño académico a las escuelas que componen el sistema educativo. Bajo los términos de NCLB todas las escuelas deben haber logrado que el 100% de los estudiantes sean exitosos en lectura y matemáticas para el año 2014. NCLB requiere también que cada escuela desarrolle y publique los resultados de su desempeño académico. Además, es obligatorio que el sistema educativo de Puerto Rico tome acciones pertinentes para mejorar el desempeño de las escuelas con rezago. NCLB estimula y requiere un fuerte componente de participación de los padres y madres en la escuela y obliga al sistema educativo a facilitar dicha participación.
Otro de los objetivos principales del programa NCLB es preparar, adiestrar y reclutar maestros altamente cualificados, lo cual requiere: (1) tener como mínimo un grado de bachillerato, (2) tener certificación y/o licencia, (3) conocimiento demostrado en el área que enseña. Uno de los factores más importantes para proveer una gran educación a los estudiantes es proveerles grandes maestros. Su calidad es el factor más importante en el aprovechamiento de los estudiantes. Puerto Rico tiene que transformar la cultura organizacional del sistema educativo para propiciar que todos nuestros maestros sean grandes maestros.
Si como les dije las evaluaciones son controversiales PUES REQUIEREN CAMBIOS, cambios que no desean hacer. La mayoría se quiere quedar en su posición cómoda. A los estudiantes tampoco les gustan pues al fallar en las pruebas se reta su intelecto y lo hace encontrarse con su realidad. Retémonos nosotros maestros a buscar la manera de demostrar que si podemos cumplir y echar hacia delante nuestros estudiantes. Busquemos esa calidad y efectividad de nuestro sistema educativo necesita.

Wilma Jimenez dijo...

Andrés

El valor de la evaluación del aprendizaje

En esta semana se ha dado mucho de que hablar con el team del proceso de evaluación, con respecto a las pruebas puertorriqueñas. Los estudiantes son evaluados durante el año escolar con diferentes técnicas de assessment.

Tenemos tres tipos de evaluación evaluación diagnostica evaluación formativa y la evaluación sumativa. La evaluación diagnostica se realiza por medio de una prueba que se le administra al inicio de curso escolar a los estudiantes para medir las destrezas que domina el estudiante.

A veces los estudiantes toman estas pruebas sin prestarle la más mínima importancia. Los maestros y personal de las escuelas de Puerto Rico han tratado de dar el máximo para que no obtengan bajas calificaciones por debajo del promedio. Vemos como los maestros se preparan esta semana para recibir a sus estudiantes. Iniciaran la semana con las pruebas de aprovechamiento académico.

Los padres, hacen su esfuerzo con los estudiantes para que le presten la atención necesaria y hagan una mejor prueba. Los niños tienden a preocuparse un poco, se ponen ansiosos pero es normar que esto ocurra en ellos.

Siempre ha tenido mucha crítica estas pruebas, pero siempre se les ofrece a los niños de Puerto Rico durante el año escolar. Tenemos que la evaluación formativa se le ofrece al estudiante la manera de expresarse por medio de diferentes técnicas de aprendizaje a largo plazo. Además existe la evaluación sumativa que es otra alternativa para el estudiante, que es a largo plazo donde el estudiante realiza trabajos que se lleven a cabo.

Esperamos que los niños que tomen la prueba durante esta semana la realicen lo mejor posible. Siempre como profesionales ofreciéndoles el mejor consejo al respecto. Los padres como siempre ofreciendo lo mejor a sus hijos

Los directores han orientado al personal de la oficina del superintendente de escuelas, de como se va a llevar el proceso de las pruebas a nivel isla. Todo personal tiene que estar orientado para ofrecer lo mejor de si. Indudablemente la evaluación es un proceso importante hoy dia con nuestros niños, para medir el proceso de aprendizaje, durante estos años de estudios.

!Buenas Noches!

Wilma Jimenez

Naty dijo...

Andres

Los procesos de evaluación tienen por objeto tanto los aprendizajes de los alumnos como los procesos mismos de enseñanza. La información que proporciona la evaluación sirve para que el equipo de profesores disponga de información relevante con el fin de analizar críticamente su propia intervención educativa y tomar decisiones al respecto.

Para ello, será necesario contrastar la información suministrada por la evaluación continua de los alumnos con las intenciones educativas que se pretenden y con el plan de acción para llevarlas a cabo. Se evalúa por tanto, la programación del proceso de enseñanza y la intervención del profesor como animador de este proceso, los recursos utilizados, los espacios, los tiempos previstos, la agrupación de alumnos, los criterios e instrumentos de evaluación, la coordinación. Es decir, se evalúa todo aquello que se circunscribe al ámbito del proceso de enseñanza-aprendizaje.

La evaluación del proceso de enseñanza permite también detectar necesidades de recursos humanos y materiales, de formación, infraestructura, etc. y racionalizar tanto el uso interno de estos recursos como las demandas dirigidas a la administración para que los facilite en función de las necesidades.

Doris Vilma Rodríguez dijo...

La evaluación del aprovechamiento de los estudiantes puede indicar hasta que punto se han logrado los propósitos (fines u objetivos) de la enseñanza. Tiene como propósito determinar y valorar los logros alcanzados por los estudiantes durante el proceso de enseñanza aprendizaje. El objetivo principal de la evaluación es retroalimentar el proceso enseñanza-aprendizaje; esto significa que los datos obtenidos en la evaluación servirán a los que intervienen en dicho proceso (maestro-estudiante), por consiguiente influenciará en el mejoramiento del proceso enseñanza-aprendizaje.

Uno de los problemas que más preocupa a los educadores de nuestros días es el de lograr utilizar los medios adecuados para establecer hasta qué punto los estudiantes alcanzan las metas educativas establecidas. La evaluación es la más importante, ya que del grado de eficacia con que el maestro la realice depende el éxito o fracaso de dicho proceso, por lo que podemos decir que la evaluación del logro educativo es esencial para una educación de excelencia. Es la que nos va a indicar en qué medida los estudiantes han alcanzado los objetivos establecidos.

Se puede decir que la evaluación es una etapa muy importante dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje, ya que es la que proporciona información sobre cuál fue el logro alcanzado por un educador en su práctica docente. En la mayoría de las ocasiones, tanto los maestros como los estudiantes piensan que la finalidad de la evaluación es calificar mediante los resultados obtenidos en la aplicación de exámenes, lo cual recae sobre los límites de la medición. La calificación, sólo indica cuánto sabe el alumno, pero lo deja y nos deja totalmente ignorantes de qué sabe, que no sabe, cómo lo sabe y gracias a qué lo sabe. Entre las técnicas utilizados por los maestros se encuentran las pruebas, estas son medición, pero a su vez se utilizan en el proceso de evaluación.

En resumen, evaluar es enjuiciar y valorar a partir de cierta información desprendida directa o indirectamente de la realidad. Mientras que el proceso de enseñaza-aprendizaje puede ser la medición o cuantificación de los datos aportados por los exámenes, siempre y cuando den lugar a interpretaciones o al establecimiento de juicios, los que va a estar determinados por el rendimiento alcanzado en el proceso.

yolanda dijo...

Saludos, Andrés.
Desde que el concepto escuela existe se evalúa., pues es el medio por el cual se mide si el aprendizaje fue efectivo o no, y si la escuela cumple con sus objetivos curriculares. Está la evaluación al estilo tradicional, que aunque parezca mentira en una época en que la educación gira en torno al enfoque constructivista, los exámenes escritos continúan teniendo en las escuelas de Puerto Rico el 70% del valor total de la nota. Un exámen no dice nada, eso sí mide cuan bien puedes memorizar o cuán listo eres copiándote de los demás. ¡Que ironía! Continuando en la línea de la evaluación formativa el assessment según el Departamento de Educación no se le puede dar al estudiante menos de un 70%, de manera que si sólo trajo los materiales y no quiso hacer la actividad, ya tiene una “C”.¡Que fácil! No hay de otra tenemos que hacer una integración de los dos estilos.

Los maestros en su gran mayoría al principio de clases dan pruebas diagnósticas, supuestamente para determinar nivel de conocimiento sobre el tema se encuentra el estudiante. El caso es que las dan y no les da tiempo de corregirlas y tabularlas. La evaluación formativa no es eficaz, pues mide memoria, se queda en un nivel de dificultad. La sumativa no está dando los resultados esperados.

Te diré los factores que a mi entender hacen que este sistema de evaluación falle. Primero es estilo de redacción de las pruebas miden destrezas a las cuales el maestro no expone al estudiante, por ejemplo el análisis. El maestro se cansa de esperar la contestación correcta y no le deja al estudiante pensar. Si el maestro es fuerte y pone al nene a realizar análisis, el padre lo hace por él en el hogar. Segundo la parte auditiva del ingles da risa, ponen a personas a habar el ingles tan y tan rápido que ni un maestro de inglés en Puerto Rico lo entiende. En las escuelas no se da laboratorio de inglés, ¿por qué entonces evaluamos algo a lo que los estudiantes no están expuestos? Los padres no ayudan motivando a sus hijos a trabajarlas lo mejor que puedan, hasta uno de mis estudiantes con retardo mental me dijo: “misi esto no es para nota”.Por último entiendo que el currículo y la manera en la cual el maestro encamina las estrategias de enseñanza, no van a la par con estas pruebas; el aprendizaje para los estudiantes no tiene significado o es pertinente para ellos.

Guirmar dijo...

''El valor de la evaluación del aprendizaje''


Algunas veces nos preguntamos cuanto hemos aprendido. Pero no nos damos cuenta que realmente no es aprender, es poner de manifiesto todo lo que hemos almacenado en nuestro cerebro.

Pero, si realmente tenemos un buen maestro él y sólo él se tiene que encargar de nuestra aprendizaje. Me explico si uno de nosotros se pregunta que realmente es para nosotros formarnos. Les podremos decir que son informaciones aprendidas a lo cual realmente tenemos que pensar que lo que se escucha se olvida al tiempo.

Con lo que se forma dentro de nuestros pensamientos, eso si es formacion. Por eso es que el maestro tiene que ir paso a paso hasta que el alumno aprenda. Entonces si que tendra una formacion educativa que va a tenor con lo que realmente es la formacion y el aprendizaje.


Guirmar

gloria_sentimientos dijo...

La evaluación tiene un valor muy importante y necesario en nuestro diario vivir. Estamos evaluando constantemente por diferentes razones. En el sistema de educación se evalúa para ubicar y tener unas estadísticas para ver como se está enseñando o como está aprendiendo el estudiante. Pero en muchas ocasiones las mismas se contradicen en el momento de ver la realidad.
El Departamento de Educación evalúa año tras año utilizando las Pruebas Puertorriqueñas pero hasta que punto se mide realmente el aprendizaje “verdadero” del estudiante. De acuerdo al resultado de las mismas, los estudiantes en su mayoría no hicieron una buena ejecución de las mismas. Pero que pasó con los estudiantes que tienen un promedio alto. Que es lo que está influyendo para que no dominen las mismas. Acaso falta interés, motivación, preparación o hay que cambiar las mismas porque no miden lo que realmente se enseña o pretenden ir más allá para otros propósitos.
Existen otro tipo de evaluaciones, las cuales las hacemos diariamente en nuestras escuelas. Es muy importante que se hagan estas evaluaciones regularmente porque esto ayuda a reforzar aquellas partes de la enseñanza que no dominaron y que no queden lagunas en el trayecto educativo. Cuando la hacemos regularmente, nosotros como maestros, también nos autoevaluamos y sabemos que debo cambiar, que necesito, como debo hacerlo la próxima vez. Tenemos que recordar que hay que buscar las mejores formas o maneras para llegar al estudiante y que éste reciba la educación que le impartimos de una forma clara y precisa. Son ellos los que van a transmitir a través de su trayectoria por lo que enseñamos. Estamos enseñando y preparando para el futuro, por lo tanto, hay que hacerlocon ganas, amor y comprensión. No podemos dar palos a ciegas.

Hay que prepararnos para impartir el pan de la enseñanza y autoevaluarnos para ir creciendo y mejorando y por ende los estudiantes ir progresando.
Tenemos que ir conociendo mucho mejor al estudiante en todos los aspectos de su personalidad para de esa manera poder hacer una evaluación justa de cada uno de ellos. Es por eso que la evaluación debe ser formativa, continua, individual, procesual y compartida.

Nancy Vélez dijo...

"El valor de la evaluación del aprendizaje"
Andrés:

Es interesante el enfoque de tu ensayo cuando en Puerto Rico el Departamento de Educación no tiene bien definido sus valores en la educación para medir si hubo o no hubo aprendizaje.

Hace varios años atrás se le otorgó F a dicho aprendizaje y se puso en tela de juicio si era que los maestros no estaban cualificados y calificados para transmitir los conocimientos adquiridos en las diferentes Universidades de Puerto Rico. Sin embargo, se basan en las pruebas estandarizadas que se supone que miden cuánto sabe cada estudiante, pero la realidad es que las construyen personas que desconocen el currículo que hay trazado en cada grado escolar. Estas pruebas no reflejan y no miden la realidad que hay dentro del salón de clase. El contenido de las destrezas no están alineadas al currículo de la materia. Van por encima de las expectativas del grado.

Me inclino a pensar que las construyen de esta manera para encontrar deficiencias esperadas y que se le asigne una mayor cantidad de dinero de parte de Estados Unidos a Puerto Rico. Quizás esté errada, pero la triste realidad es otra. Recuerdo que participé en un Comité para evaluar los ejercicios de matemática. Encontré muchos errores y por otro lado, les hice el señalamiento que no se ajustaban al currículo de la clase, ya que ese material no pertenecía a la matemática (Algebra), sino que pertenecía a otra material más avanzada (Algebra & Trigonometría). No valieron la pena nuestras recomendaciones. La pérdida de tiempo para corregir, redactar…en fin…dejaron todo a su manera. Era como si todo hubiera estado planchado. ¿Me entiendes?

Deseo tocar un punto bien importante. Es que no todos los maestros saben cómo se construyen exámenes. La protesta de estudiantes por la forma en que son evaluados es terrible. Se necesita crear talleres de capacitación para instruirles sobre cómo se debe hacer un examen para que el proceso de evaluación sea el más justo y beneficioso para ese estudiante que quiere ser mejor ser humano. Los troncha, y pienso que es por tal razón que tenemos un incremento en los desertores escolares. ¿Seremos justos con ellos? Hay mentalidades que todavía piensan que la A es para el profesor, la B para el autor del libro, y la C, D y F es para los estudiantes. Esto es lamentable.

Buen tema.

Por: Nancy Vélez

Maria Porto dijo...

En los últimos tiempos hemos visto cómo el término evaluación dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje ha ido distorcionándose. Lamentablemente muchos educadores hemos confundido el proceso de evaluar y lo hemos convertido en el proceso de calificar, reduciendo el aprendizaje a un valor numérico o a una simple nota. El mismo sistema de educación ha llegado a entender de forma errónea que evaluar es calificar, otorgándole mayor importancia a medir un contenido que en la mayoría de los casos está obsoleto e inservible, dejando a un lado la formación de un individuo integral que analiza, comprende, interpreta, formula juicios de valor y adopta una posición ante su realidad. Un ser que pueda discernir entre lo bueno y lo malo y que pueda tomar sus decisiones usando su propio juicio y no el juicio de los demás.
El verdadero aprendizaje supone un cambio de actitudes y el reflejo de lo que somos. Supone una continua reflexión de nuestra vida; dónde estamos y hacia dónde nos dirigimos. Definitivamente las notas o las calificaciones solo sirven para informar a los padres, maestros y a la sociedad. Muchas veces los educadores las tomamos como indicadores fiables del rendimiento del estudiante, lo cual no necesariamente tiene validez. El uso de las notas hace referencia al aprendizaje inmediato, enfatiza el producto y no el proceso, no ayuda a la formación del carácter, le impregna una etiqueta al estudiante y peor aún; muchas veces se traduce en éxito o fracaso lo que lleva a este a una competencia que impide una verdadera formación personal.
Las notas responden a las necesidades de los padres y a las de una sociedad obsesionada con las pruebas para medir conocimiento e inteligencia.
Sin lugar a dudas, estas no ofrecen información de cómo aprende el estudiante y cuáles son las dificultades de este en el proceso de enseñanza-aprendizaje para poder encaminarlo a superarlas. El estudiante con las llamadas “lagunas” llega a la escuela superior y hasta la universidad sin tener las herramientas necesarias para cubrir dichas lagunas y poder superarlas.
En cambio la evaluación, aunque no es exacta implica recoger datos sobre la participación del estudiante, la predisposición para aprender, su posición ante la asignatura, el contenido, el grado, el profesor, la formación y desarrollo personal de este, así como su conducta, actitudes y hábitos. Su único fin es mejorar la calidad del proceso de enseñanza-aprendizaje para ayudar al estudiante a formarse como persona.
La evaluación debería ser un sistema de retrocomunicación durante el proceso de enseñanza-aprendizaje y no un sistema de otorgar letras para aprobar y fracasar o como sinónimo de examen o prueba. La evaluación debe informar al estudiante de sus logros, guiar la toma de decisiones, promover una igualdad en el sistema educativo y valorar capacidades, tanto del estudiante como del maestro.
Nunca debe ser un ejercicio de autoridad del poderoso frente al débil; por el contrario debería convertirse en una actividad esencialmente crítica, reflexiva y moral. Entonces yo me pregunto: ¿Por qué en nuestras escuelas hay estudiantes que fracasan? Un año junto a nosotros los maestros y no podemos ayudar a ese estudiante en sus limitaciones para que pueda ser promovido. ¿Será que la rutina diaria nos hace insensibles ante el fracaso de otros? o ¿Será que nuestro sistema de educación no promueve el deseo de aprender? ¿ Nos hemos convertido en evaluadores o en calificadores? En definitiva en nuestras manos está el conducir la evaluación de nuestros estudiantes hacia fines educativos y no calificativos; más si la educación en nuestro país es obligatoria, pienso que lo que realmente importa es ayudar en el desarrollo integral de nuestros niños y lo que menos importa es si aprueban o no aprueban una asignatura. En nuestras manos está el futuro de este país, aprendamos a evaluar.

Carmenjoan.blogspot.com dijo...

Hola: Andrés
EL VALOR DE LA EVALUACIÓN DEL APRENDIZAJE
Este tema es frecuentemente escuchado por los docentes ya que evaluar el aprendizaje es su pan de cada día. André el ensayo que realizaste contiene información muy viable. Considero que es de vital importancia que se realicen evaluaciones en el proceso académico. Los maestros deben ser innovadores y comenzar nuevas formas de evaluación porque es necesario compenetrarnos a los instrumentos auxiliadores para realizar nuevos proyectos, así conseguiremos eficacia, confiabilidad, estandarización y validez principalmente obteniendo resultados veraces para evaluar que el aprendizaje obtenido por los alumnos y lograr que sea significativo.
El Plan Nacional de Educación (2001-2006), marca que la educación será democrática y sobre todo, será nacional, en el sentido de que, sin hostilidades ni exclusivismos, atenderá a la comprensión de nuestros problemas, al aprovechamiento de nuestros recursos, a la defensa de nuestra independencia política, al aseguramiento de nuestra independencia económica y a la continuidad y el acrecentamiento de nuestra cultura.
La educación nacional afronta tres grandes desafíos: cobertura con equidad; calidad de los procesos educativos y niveles de aprendizaje; e integración y funcionamiento del sistema educativo. Estos son asimismo, los retos que señala el Plan Nacional de Desarrollo y que encuentran su expresión en tres principios fundamentales: educación para todos, educación de calidad y educación de vanguardia.
Sin embargo, el rubro de indicadores de evaluación se establece hacia los otros en lugar de quien brinda el servicio; pues se busca la satisfacción del beneficiario, incluyendo la satisfacción de los padres de familia en relación con los resultados de la educación básica, y la de los empleadores respecto a los estudiantes y egresados de educación media superior. Pero no se manejan los indicadores de evaluación de los que educan.
Por lo tanto; los parámetros e indicadores de evaluación deberán aplicarse periódicamente para obtener y comparar resultados de lo que el educando realmente aprendió, de otra manera no se observará en que medida se han obtenido los objetivos previos al plan educativo, lo que puede dejar como resultado un aprendizaje que no cumpla con los requisitos necesarios que conlleven a romper un paradigma y asumir el nuevo conocimiento e integrarlo al contexto educativo actual.