jueves, 15 de marzo de 2007

El privilegio de servir

"Haz bien sin mirar a quien", dice un viejo refrán. Los seres humanos realizamos acciones por medio de las cuales hacemos sentir bien o mal a los demás. No obstante, no todas las personas tienen la libertad para hacer lo que ellos quieren, otras tienen esa libertad, pero no lo hacen. Cuando realizamos todo aquello que nos resulta bueno o positivo, bien porque disfrutamos con ello o que supone una circunstancia especialmente creada o pensada para ella se conoce como un privilegio. Una de las cosa que podemos hacer y que nos resulta bien gratificante es servir a los demás. Existen personas que creen en forma equivocada que servir es degradarse. Nada más alejado de la realidad. Solo en las mentes prepotentes y arrogantes el servicio a los demás es visto como una acción de servilismo.
De otra parte si revisamos en el campo empresarial, encontramos que actualmente las empresas exitosas han incluido como un requerimiento para contratar, que el candidato tenga o evidencie una actitud de servicio. Porque en estudios recientes se ha encontrado que son personas con una mayor capacidad de trabajo, con elevados índices de satisfacción en el trabajo que realizan, personas que desarrollan un mayor sentido de pertinencia a la empresa y a los equipos de trabajo asignados, en fin entienden que el principio de la felicidad no está en hacer las cosas que nos gustan, sino en querer y disfrutar lo que hacemos.
La actitud de servicio va siempre ligada a una actitud positiva, por ello es que las personas con actitud de servicio a los demás, son personas alegres, optimistas, que esperan siempre lo mejor de la vida. Las personas con actitud de servicio son proactivas, es decir, son responsables de sus propias vidas a pesar de las circunstancias. No viven "echándole la culpa a los demás de lo que sucede". Estas personas han desarrollado la habilidad de tener libertad interior para elegir las respuestas a los estímulos externos. Se puede reaccionar en forma positiva o negativa; las personas proactivas eligen reaccionar en forma constructiva, no se dejan influenciar negativamente del ambiente. Son aquellas personas que deciden hacer lo que hay que hacer, a pesar de las circunstancias.
Cuando se trabaja para adquirir una actitud de servicio, significa que se ha tomado la decisión de no dejarse herir su sentimiento. Por ejemplo, hay personas que están en una reunión y se encuentran alegres, compartiendo animadamente, pero de repente llega alguien que les cae mal y enseguida se transforman, se les cambia el genio, se les nota el disgusto. Lo anterior quiere decir que dichas personas eligieron dejarse influenciar negativamente de esa situación y luego le echan la culpa de su reacción a la persona que les cae mal; su estado de ánimo depende de otros.
La actitud de servicio permite entender a las demás personas y lograr un avance significativo en los grados de conciencia, los cuales establecen una diferencia plausible en los seres humanos. Los grados de conciencia miden la evolución del ser humano en la escala del desarrollo personal. Tomar conciencia es adquirir la capacidad de darse cuenta de lo que está sucediendo a su alrededor y lograr entender lo que puede estar experimentando la otra persona. Por último el servicio a los demás también es un signo de madurez. Las personas con actitud de servicio comprenden todos los beneficios que obtienen al comportarse de esta manera con las demás personas y descubren que es una filosofía, un estilo de vida, el cual es un privilegio alcanzar. Servir a los demás solo se le es dado a los seres grandes, como nos enseñó el gran maestro, en Mateo 20, 26: “el que entre ustedes quiere ser grande, deberá servir a los demás”.
Tenemos el ejemplo de todos los que fungimos como empleados públicos, somos bendecidos ya que nuestra labor es servir a los demás. Eso sí, tenemos que hacerlo con mucha responsabilidad, amor, respeto y dignidad, donde las personas a las cuales servimos queden totalmente satisfechas. De nuestro comportamiento depende la calidad de servicio que ofrecemos. Si tenemos a Dios en nuestro corazón podemos decir que formamos parte del grupo del privilegio de servir.
De todo lo anterior podemos concluir que la actitud de servicio es una marca indeleble de la gente superior, del líder exitoso, de la gente iluminada, de las personas con personalidad magnética, del padre (madre) amoroso (a), del docente comprometido con su profesión, del estudiante responsable, del empresario (a) triunfador (a), del empleado (a) eficaz, es decir todo lo que se puede desear: ¡una bendición divina! ¡Un privilegio! Reservado solo para los seres superiores. Sirvamos, sabiendo que tenemos mucho que ofrecer y cambiar. Seamos colaboradores con el Espíritu Santo en el servicio a nuestro prójimo, ya que nuestras sociedades están en las manos del Señor. Nuestro servicio no debe ser buscando nuestros propios intereses, sino el de todos los que nos rodean. Es ahí donde encontramos el valor correcto de nuestra existencia.

13 comentarios:

Doris Vilma Rodríguez dijo...

El enunciado el privilegio de servir lo que indica es que todos los seres humanos tenemos la oportunidad de hacer el bien a nuestros semejante sin importar quien sea y que me pueda dar a cambio. El verdadero servicio es aquel que no espera una remuneración, ni material y mucho menos económica. En la sociedad encontramos personas, sobre todo profesionales que no disfrutan de este beneficio, debido a que esperan algo a cambio de su servicio. Por el contrario, gracias a Dios aún encontramos personas desprendidas que ayudan al necesitado, sin importarle las consecuencias.

En la reflexión escribiste una oración que resume el beneficio de servir y la cual me gusto mucho, a la que me refiero es a la siguiente: “las personas con actitud de servicio comprenden todos los beneficios que obtienen al comportarse de esta manera con las demás personas y descubren que es una filosofía, un estilo de vida, el cual es un privilegio alcanzar”. Le añadiría que las personas que hacen un bien sin mirar a quien, reciben mayores beneficios que los que escogen a quien servir. Las escrituras sagradas nos hablan de los mandamientos y es lamentable como los seres humanos hacemos caso omiso a las enseñanzas de Jesucristo.

Mencionas que las grandes empresas han realizado estudios que evidencian que personas con actitud positiva ante el servicio son empleados más productivos. Recientemente el Departamento de Educación en Puerto Rico presentó la carta circular 14-2006-2007 en la que exponen los nuevos requisitos de graduación. Entre los requisitos se promueve la labor comunitaria para los estudiantes que aspiren obtener el diploma que les confiere haber completado el cuarto año. Los estudiantes que ingresen al grado diez en agosto 2007 tienen un promedio de tres años para completar 40 horas de labor comunitaria. Dicha medida la aplaudo, ya que creo que se le ha dado mucho tiempo para el ocio a nuestros jóvenes y cada día se forman con menos valores. El servicio es algo para lo que se debe educar, por iniciativa propia son muy pocos los que se mueven a hacer labor comunitaria o ayudar a los que le rodean. Debemos rescatar a los niños y los adolescentes, de ellos depende el futuro. Los padres tienen que servir de ejemplo a sus hijos para promover el servicio y que no lo vean como obligación. En la medida que los niños se acostumbren a ver el servicio a los semejantes con un bien en conjunto que es bendecido por Dios, lo harán por iniciativa propia.

Carolina Calzada dijo...

Actualmente vivimos en un mundo muy ajetreado y pasamos muchas veces ensimismados en nosotros mismos, que no vemos lo que tenemos a nuestro alrededor. La sociedad actual está sumergida en un estilo de vida muy veloz y poco fraternal. Como seres humanos queremos lo mejor para nosotros, queremos sobresalir de los demás y tener todo para nosotros. Durante este viaje egoísta, muchas veces pisoteamos mucha gente de por medio y nos convertimos en mercenarios de una profesión, que su postulado original es servir a la humanidad, por querer obtener dinero; un dinero que nos dará una alegría y satisfacción momentánea y vacía.


Sin embargo no todos los humanos son así, muchos hombres y mujeres han logrado experimentar la verdadera razón de ser del ser humano; servir y ayudar a los demás, pues no estamos solos en este mundo. Un gran sabio, amigo y Salvador dijo: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Jesucristo dentro de todas sus enseñanzas nos demostró la gran satisfacción de ayudar, servir en vez de dar y qué mejor ejemplo que servir con su vida para salvarnos a nosotros.

Siguiendo su ejemplo es que héroes y heroínas de todo el mundo han sobresalido por su gran afán de servir a los demás. Madre Teresa de Calcuta, Sor Isolina Ferré, Papa Juan Pablo II y muchos otros nos dieron su ejemplo de la satisfacción que sentían al ver sonreír a otra persona más necesitada porque ellos le atendieron. Sin embargo para poder sentir este placer de servir no es necesario ser una gran figura pública, sino seguir el ejemplo de Jesús en nuestra vida diaria.

En todas las profesiones se debe experimentar el servicio de una manera justa y sincera. Un maestro, por ejemplo, sentirá la satisfacción de hacer bien su trabajo cuando ve la sonrisa de su estudiante cuando logró realizar algo que consideraba difícil. Un bombero tendrá la satisfacción de servir cuando ayuda a rescatar a alguien de un momento difícil, un médico cuando logra sanar una vida, un científico cuando descubre algo que ayudará a la sociedad, un empresario cuando logre generar empleos o soluciones a los problemas de sus subalternos y sobre todo cuando un simple ciudadano ayuda a alguien desconocido y escucha un “gracias”. Al escuchar esas siete letras juntas es que el ser humano sentirá una alegría eterna y llena.

Félix Morales dijo...

Comentario sobre El Privilegio de Servir – Andrés Rodríguez

Este refrán con el que comentaste me da mucha riza, ya que me recuerda al programa de Venezuela bienvenido, que por cierto soy bien fanático de el. En mi caso yo he conocido o mejor dicho conozco personas, que son las mejores del mundo, son serviciales, agradables, cariñosas, gentiles, entre otras, hasta que llegas al campo laborar o profesional, son las personas que cuando te das la espalda de atropellan o te entierran un cuchillo en le mismo medio de la espalda, y te vienes a dar cuenta de esto cuando estas sin empleo y esta persona tiene tu puesto de trabajo. El privilegio de servir, es un derecho que tenemos hacia nuestro prójimo, el problema de esto es la situación en donde existen personas las cuales buscan a estas personas serviciales para aprovecharse es ellas. Es aquí en donde tenemos que buscar la manera de estar siempre bien alertas, con los ojos bien abiertos, no es que dejemos de ser personas serviciales, si no que tenemos que tener cuidado con lo que damos y a quien se lo damos, con los favores que hacemos y a quien se los ofrecemos, personalmente he escuchado personas diciendo luego de que le hacen un favor, “mi que tonto le dije que me lavará el carro y lo hizo, yo no le pienso ni dar las gracias”, uno ve estas cosas de las demás personas, y lo que hacen es como aprovechándose de los otros, es aquí en donde uno se desilusiona, y pierde el animo de servir.
Lo bueno es que no todo el mundo es igual, existen personas agradecidas y que cuando te necesitan te buscan con la mejor intención, y cuando tú los necesitas hacer ver el privilegio de servir como el mejor de los privilegios otorgados al ser humano. No podemos perder la esperanza en los demás, pero tampoco podemos perder la cordura ni la coherencia al servir a los demás, acuérdate que se supone que damos sin esperar nada a cambio. Pero díganme si esto es verdad, dígales esto a sus cónyuges para ver si no te vas a cansar de dar y dar sin servir nada a cambio.

Por: Félix Morales

yolanda dijo...

Comenzaré reflexionando entre otras cosas en tu última frase, ya que me hizo pensar, algo así como servir, valor correcto de nuestra existencia. La vida de Jesús fue una demostración constante de servicio, incluso siendo Dios, en la última cena lavó los pies de sus discípulos (Jn 13,4-5) para enseñarnos, era costumbre de buena acogida que un sirviente lavara los pies del viajero descalzo (Gen 18,4). Esta costumbre no existía entre los apóstoles porque no tenían sirvientes, Jesús quiso ser aquella noche el sirviente de todos. Cuán grande es el Señor, para Él la gloria y la honra, nosotros, sólo somos polvo, nada. Más, sin embargo, tanto que nos envanecemos. ¿Cuán dispuestos estaríamos de lavar leprosos, como Madre Teresa de Calcuta? o no vayamos tan lejos, lavarle los pies o una herida a un deambulante en nuestro pueblo.

Esa es otra cosa porque hacer favores, una vez haces de este una forma de vida, a personas limpias y que cómodamente escogemos es fácil, cuando no nos cuesta nada. En cambio cuando a las tres de la madrugada un vecino te pide que lo lleves al hospital, cuando un anciano te pide que vayas a la farmacia a comprarle medicinas o esperarlo en el médico (no queda nada tuyo) y significa perder un día de trabajo; cuando tiene hijos que lo pueden hacer. Este tipo de servicio cuesta, cuán dispuestos estamos a sacrificarnos. Los favores tienen que implicar sacrificio, asumir actitud de servicio sincero, hacerlo con amor no con dolor, de lo contrario nada sirve dice la Palabra en Mt 6,2 “cuando ayudes a un necesitado, no lo publiques al son de trompetas, no imites a los que dan espectáculos en las sinagogas y en las calles, para que los hombres los alaben…”.

Es gracioso pero escribiendo esto viene a mi mente, cierto programa de televisión que buscan a un necesitado, ponen una música de fondo triste, la presentadora modula su voz a un tono fúnebre. Llega el héroe a resolverle el problema, el público llora y los grandes intereses se llevan la gloria, otra más escucha esto hay quienes hacen donativos en los maratones por ejemplo y anuncian a viva voz fulano(a) de tal hace un donativo de ¬¬_ _ _ ¡dólares! y ante Dios ese donativo no le añadió gracias en el cielo.

Se puede concluir que definitivamente, aquel (lla) que vive una vida de servicio debe tener unas cualidades especiales y sobre todo positivas, si existiera una vacuna para esto el gobierno en vez de enviarte a hacer la prueba de dopaje como requisito de trabajo, te la inyectaría.

Wilma Jimenez dijo...

Andrés,

El privilegio de servir

Debemos hacer el bien sin mirar a quien. Pero lamentablemente es un decir hoy dia nuestra sociedad va barranca a bajo y eso ya no le interesa. Nuestros sacerdotes, pastores, maestros, profesores, personas de la comunidad respetuosas de un buen sentido del humor. Y con buenos principios cristianos se encargan de sembrar la buena semilla del amor y la humildad y se les hace un poco difícil.

Pero para eso estamos nosotros para sembrar esa semilla de servir y no mirar a quien. Al final recibiremos las buenas recompensas que la vida nos espera. En nuestro diario vivir debemos de aprender a recibir cosas buenas de nuestros familiares, estudiantes, personal de la comunidad como del publico en general. La actitud de un buen servicio como explicas en tu lectura nos sirve de guía, para tomar decisiones.

En nuestro trabajo se ve la forma inadecuada de la mayoría de los compañeros al tratar los padres, estudiantes, y demás personal que se allega a nuestro lugar de trabajo. Muchas veces los tratan con desprecio, no le dan importancia, le gritan ese servio no lo tengo aquí, de una forma irresponsable y inadecuada. Con respecto a las reuniones ni te cuento una dejadez mucho actitud negativa de no servir con amor. Si no de estar en la crítica constante con los demás compañeros, mi opinión personal es que nada mas por tener un empleo tenemos que estar agradecidos de parte de Dios.

El ser servidores públicos lo dice el titulo somos servidores para toda la comunidad, sea media, pobre, o clase rica. La mayoría de los servidores públicos somos personas honradas, dedicadas, al buen servicio de servir con amor, honestidad, con un gran sentido de responsabilidad con cada ser humano. Nos sentimos enaltecidos cuando se nos acerca un padre para darnos las gracias por el buen servicio que brindamos en ese momento a su hijo. Cuando se nos presenta el vecino y nos da las gracias por ser buen vecino. Siempre estamos con ese gran sentido de responsabilidad y humildad, igualdad, e integridad.


¡Buenas Noches!

Wilma Jiménez

Guirmar dijo...

El privilegio de servir

Que palabras tan bonitas. Si los seres humanos tuvieramos el privilegio de servir. El mundo no estaría así. Como dices en el refran "Haz bien y no mires a quien"

Para servir no tenemos que saber a quien vamos a servir sino hacerlo con humildad y sinceridad. No mirar si tiene o no tiene. Si es mi familia o es mi amigo.

El servir como dice el título es un privilegio que no todo el mundo tiene. Es un gesto precioso que cada ser humano debe experimentarlo y vivirlo con orgullo sea a cualquiera individuo que se le pueda dervir.

Un verdadero ejemplo de servir son los verdaderos maestros que servimos en la educación de nuestros estudiantes con esmero, entusiasmo, felicidad, alegría y sinceridad de que ellos puedan sentir el privilegio que nos da el servirle como instrumento para un futuro.

Guirmar

Maggie dijo...

En este escrito se expresa lo que cada individuo debe ser “Haz bien sin mirar a quien". Los seres humanos cuando realizamos todo aquello que nos resulta bueno o positivo, lo disfrutamos todavía no entiendo como existen personas que quieran hacer el mal. Lo más que nos llena es servir a los demás. Solo en la mente soberbia y arrogante el servicio a los demás es visto como una acción de servilismo.
En el campo empresarial, es muy cierto encontramos que actualmente las empresas exitosas han incluido como un requerimiento para contratar, que el candidato tenga o evidencie una actitud de servicio. Personas con una mayor capacidad de trabajo, con elevados índices de satisfacción en el trabajo que realizan, son personas que desarrollan un mayor sentido de pertinencia a la empresa y a los equipos de trabajo asignados, el principio de la felicidad no está en hacer las cosas que nos gustan, sino en querer y disfrutar lo que hacemos.
La actitud de servicio va siempre ligada a una actitud positiva, por ello es que las personas con actitud de servicio a los demás, son personas alegres, optimistas, que esperan siempre lo mejor de la vida. Las personas que sirven han desarrollado la habilidad de tener libertad interior y sentirse bien con ellos mismos, no se dejan influenciar negativamente del ambiente. Son aquellas personas que deciden hacer lo que hay que hacer, a pesar de las circunstancias.
El que desea servir, se encuentran alegres, compartiendo animadamente, les permite entender a los seres humanos. Tomar conciencia del servicio a los demás también es un signo de madurez. Las personas con actitud de servicio comprenden todos los beneficios que obtienen al comportarse de esta manera con las demás personas y descubren que es una filosofía, un estilo de vida, el cual es un privilegio alcanzar. Muy cierto es decir que servir a los demás solo se le es dado a los seres grandes, como nos enseñó el gran maestro, en Mateo 20, 26: “el que entre ustedes quiere ser grande, deberá servir a los demás”.

Naty dijo...

La actitud de servicio va siempre ligada a una actitud positiva, por ello es que las personas con actitud de servicio a los demás, son personas alegres, optimistas, que esperan siempre lo mejor de la vida. el privilegio de servir indica que nosotros debemos de dar sin recibir nada a cambio, nosotros debemos de tratar de ayudar a las personas en cualquier momento de sus vidas. Debemos de ser personas con actitud de servicio proactiva, es decir, ser responsables de sus propias vidas, tener el control de sus vidas a pesar de las circunstancias. No vivir “echándole la culpa a los demás de lo que les sucede”.

Estas personas han desarrollado la habilidad de tener libertad interior para elegir la respuesta a los estímulos externos. Se puede reaccionar en forma positiva o negativa; las personas proactivas eligen reaccionar en forma constructiva, no se dejan influenciar negativamente del ambiente. Son aquellas personas que deciden hacer lo que hay que hacer, a pesar de las circunstancias.

Por último, el servicio a los demás también es un signo de madurez! Las personas con actitud de servicio comprenden todos los beneficios que obtienen al comportarse de esta manera con las demás personas y descubren que es una filosofía, un estilo de vida, el cual es un privilegio alcanzar.

Maria Porto dijo...

Una de las cosas que hizo Dios al hacerse hombre fue enseñarnos a servir. Vino a servir y no ha ser servido. Una de las misiones del hombre en la Tierra es ser un servidor de Cristo, pero lamentablemente todavía no nos damos cuenta. El ser humano en su ambición desmedida no ha dejado un espacio en su interior para pensar primero en el prójimo y luego en él.A través de la historia hemos visto cómo el hombre busca servirse a sí mismo, dejando a un lado en bienestar común.Jesús nos dice que no hay amor más grande que aquel que dá su vida por el hermano y eso es servir; es darse y entregarse sin reservas, sin condiciones y sin ningún interés.Tenemos que darnos sin límites y la recompensa será grande.

Maria Porto dijo...

El privilegio de servir

Conozco una persona que toda su vida la ha dedicado al servicio. Fue enfermera de profesión y de vocación. Ayudaba al enfermo con o sin paga. Es una mujer luchadora, trabajadora y amante de Dios. Una mujer llena de principios y con una fortaleza inquebrantable. Crió ocho hijos como una gallina cría a sus pollitos con todo el amor y toda la protección del mundo, pero también con firmeza y rectitud.
Es una servidora incondicional. Actualmente le sirve a los niños de la comunidad ofreciéndoles catequesis, es abuelita tutora en la escuela de la comunidad Playita de Salinas, le sirve con amor y desinterés a la iglesia Católica y visita a los enfermos en los hogares y en los hospitales, dejando muchas veces a un lado sus propias preocupaciones para atender las necesidades de los que le rodean. Verdaderamente para esta persona el servir es un privilegio y no una obligación.
La he visto levantándose sin poder a las cinco de la mañana, a su avanzada edad; porque tiene que ir a cuidar a un enfermo de su comunidad que está sólo, la he visto buscando un carro; porque ella no guía, para que la lleven a visitar a un paciente en el hospital, la he visto buscando a un sacerdote para que bautice a un moribundo, la he visto buscando ropa y comida para alguien necesitado, la he escuchado pidiendo oración por el mundo entero. Estoy completamente segura que vino a este mundo a servir con total desinterés. Se ha dado por completo a Dios y a sus enseñanzas.
Definitivamente para Mami el servir es un placer.

Nancy Vélez dijo...

Andrés, saludos:

El privilegio de servir trasciende más allá de nuestra voluntad y de nuestras capacidades, ya que aún el hijo de Dios vino para servir y no ser servido. Dejó en sus enseñanzas el que es mejor dar que recibir. Pienso que realmente, el que no está dispuesto el dar la milla extra es imposible que entre al reino de los cielos.

La palabra cristiano significa servidor o seguido de Cristo. No basta con leer su palabra, él demanda una vivencia continua y es el hecho de tomar mi cruz todos los días y poder seguir sus pisadas; no importan las circunstancias si son favorables o adversas.

La prerrogativa de servir enriquece el espíritu y nos humaniza porque somos sensibles ante las necesidades de aquellos más escasos de medios. Comparto contigo el hecho de que servir a los demás es gratificante y añado, sobre todas las cosas si obramos sin esperar remuneración alguna. Es la clave del éxito en este mundo.

El servir no degrada al ser humano, ni le humilla, ni le envilece, de lo contrario, pienso que le ennoblece. Hacer las cosas para agradar a Dios primero que a los hombres debemos tener eso siempre presente porque no importan las barreras, ni los obstáculos ni los impedimentos, saltaremos por encima de ellos…y triunfaremos extendiéndole la mano al necesitado, al pobre, menesteroso e indigente.

La persona que sirve a los demás siempre tiene los siguientes atributos y virtudes. Nunca está solo y siempre está rodeado por los demás porque en este mundo tan amplio hay mucha necesidad. Es humilde, dócil, obediente, modesto y sumiso. Es sincero, veraz, de buena fe, franco y candoroso.

Por último, se sirve cuando aprendemos a escuchar a los demás sin interrumpir sus pensamientos. Servimos a los demás, cuando brindamos esa última pieza de su rompecabezas, que todos la tenemos guardada, pero tenemos que compartirla para que el rompecabezas logre formarse en su totalidad.

Extendamos la mano al necesitado. No cierres tu corazón a la generosidad, a la bondad y benignidad. Comienza a ser magnánimo y noble en todas tus acciones y recibirás gran recompensa.

Por: Nancy Vélez

Carmenjoan.blogspot.com dijo...

20 de marzo de 2007

Hola: Andrés Rodríguez
Curso (717)

EL PRIVILEGIO DE SERVIR

El tema de El Privilegio de Servir es muy agradable porque me identifico con el contenido. Este refrán que mencionas “Haz bien sin mirar a quien”, tiene mucho significado, ya que las personas lo ven como un dicho, pero sin embargo es el primer mandamiento que papito Dios nos pidió. “Amar a tu prójimo como a ti mismo”. Al igual que a la vez nos dio libre albedrío para tomar nuestras propias decisiones y ser como queramos. Tomando en consideración que gracias a esta libertad el mundo esta completamente dando unos giros no satisfactorios para algunas personas. Lamentablemente estamos viviendo momentos difíciles donde la gente sólo piensa en si misma y no ven más allá de los problemas que están surgiendo día a día. Todas las personas somos un mundo completamente diferente, con pensamientos diversos y personalidades variadas, lo que para algunos puede ser bueno para otros no lo es. Los seres humanos somos demasiado complejos, a veces pienso que no hay como entender a la gente. No todos tenemos las mismas inquietudes ni muchos menos los mismos anhelos de ayudar o servir al prójimo; aunque esto sea considerado un privilegio no todos tienen corazones sensibles. Para muchos el servir es una acción muy gratificante, pero a otros no les importa ni siquiera su bienestar propio. Existen seres humanos sin escrúpulos; egoístas, arrogantes, sin deseos de vivir, y como crees que alguien así tenga la motivación de servir. Ciertamente hoy día, en algunas empresas o negocios están buscando empleados que tengan en su resumé información donde expongan trabajos voluntarios, ya que de esa forma consideran que es una persona más honesta y con mejores sentimientos; además consideran que son personas agradables, con buen sentido de humor y a la vez demuestran dinamismo e interés por realizar un alto sentido de responsabilidad en el trabajo. Aunque considero que también hay algunas empresas que actualmente están realizando actividades de servicio comunitario con el fin de obtener una imagen positiva de su negocio y a la vez ser vistos de manera positiva. Esto les ayuda a cumplir con la estrategia de responsabilidad social, es así como obtienen publicidad y en gran medida pienso que lo hacen únicamente para obtener beneficio propio y no porque realmente les nazca del corazón.


¡Excelente Artículo!


Carmen Joan Pizarro Rosario
Compañera Curso (717)

gloria_sentimientos dijo...

“No hagas a nadie lo que no te gusta que te hagan”. Regla muy importante. Parte de las enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo. A ninguno de nosotros nos gustaría que nos rechazaran, nos humillaran en el momento de pedir en un momento de necesidad.
Es un privilegio que nos da Dios a aquellas personas que podemos servir en un momento dado de nuestra vida. Hay que compartir lo que tenemos con los más necesitados. Por eso Dios nos dio diferentes tipos y cantidades de talentos para que compartiéramos con los que tienen menos.
Cuando damos de lo que tenemos no solo a nivel material sino con apoyo, compañía, nos sentimos mas cerca de Dios, siempre y cuando lo hagamos de corazón, sin pasar cuentas. La persona que ofrece sus servicios gratuitos a las demás personas o entidades son personas dadas a realizar las cosas con más ganas, mas amor, siente satisfacción con lo que hacen y lo disfrutan mejor.
El servir es un privilegio y no todos estamos capacitados para servir. Esto es un don de Dios, por lo tanto las personas que lo hacen se entregan en cuerpo y alma a dar. Es una oportunidad que no debemos desperdiciar porque de esa manera nos sentimos más cerca de Dios. Ama a tu prójimo de la misma manera que deseas que te traten a ti.Hay personas que nacen para servirdesde el momento en que tomam conciencia de su existencia.Comienzan a servir.Estas personas entregan su alma ,su vida al servicio del projimo.Lo hacen con amor.Es.importante ayudar al necesitado en diferentes facetas.Debemos ser el balsamo de estas personas.Nosotros los servidores publicos vivimos muy de cerca este privilegio.Entregamos nuestra vida al servicio del puebl.oConstantemente vemos las necesidades que surgen en Puerto Rico,especialmente entre los estudiantes nuestrosE.l fantasma de la dejadez y la falta de preocupación por los demas seres humanos nos persigue.Hay que hacer la diferencia.hay que hacerle frente, y destruirlo.Hagamos la diferencia seamos mas humanos con los vecinos,companeros amigos y familiares.Ayudemos para que puedansalir adelante.Ama a tu projimo como a ti mismo.Compar

te tus talentos ,con aquellos que no tuvieron la oportunidad de tener mucho mas que tu.